Terapia Física

La rehabilitación se encamina principalmente a mejorar el estado físico y a retrasar la progresión de los síntomas motores, permitiendo mayor grado de autonomía para realizar actividades cotidianas que impliquen movilidad (levantarse, asearse, vestirse, pasear…). La fisioterapia ayuda a rehabilitar la marcha, superar bloqueos, facilitar los cambios posturales, mantener la amplitud de movimiento y la elasticidad muscular, y a disminuir las molestias físicas derivadas de otros síntomas que aparecen durante la evolución de la enfermedad.