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Neumonía en el adulto mayor: Lo que debes de saber.

Al hablar de neumonía nos referimos a un término médico que significa una infección del aparato respiratorio inferior que ocasiona inflamación del tejido de los pulmones. De manera típica los síntomas de esta enfermedad tienen que ver con fiebre (mayor de 38.0 C), tos con flemas, sudoración, entre otros.

Revisión periódica del adulto mayor.

En el presente artículo abordaremos aquellas infecciones pulmonares o neumonías que son adquiridas sin haber tenido contacto con algún servicio de salud (hospitalización, estancia en asilo) o también llamada neumonía adquirida en la comunidad.

Nuevamente en esta enfermedad la edad es un factor de riesgo, de tal manera que al incrementar la edad, se incrementa el riesgo de padecerla aunado a otros factores que hablaremos a continuación. En adultos mayores de 65 años la neumonía se presenta cuatro veces más frecuente que en adultos jóvenes, y la necesidad de hospitalización se incrementa por cada década de la vida duplicándose en mayores de 85 años comparado con aquellas personas entre 65 a 69 años.

El envejecimiento normal señala algunos cambios importantes que explican el riesgo aumentado de estas personas para desarrollar neumonía, entre estos cambios se encuentran la disminución de la tos, la disminución de la masa muscular que hace que disminuya la fuerza respiratoria, la pérdida de piezas dentales, dificultad para deglutir disminuye la salivación y el ácido en el estómago (por medicamentos o por envejecimiento normal) o la mala alimentación con desnutrición o riesgo de ella, así como las enfermedades que padezca la persona que influyen de manera negativa en su envejecimiento.

La muerte por esta enfermedad es la primera causa de origen infeccioso en mayores de 65 años, y la probabilidad de morir es alta incluso un año después de una hospitalización por neumonía con tasas de reingreso alta con aumento de las enfermedades o complicaciones asociadas. Se ha asociado a mortalidad por esta enfermedad aquellos pacientes que desarrollan alteración del estado mental a su ingreso a hospital, falla del riñón, entre otros.

Sintomatología de la Neumonía.

En el adulto mayor el diagnóstico puede verse retrasado por la presentación atípica de los síntomas, requiriendo estudios adicionales y largas estancias en el hospital que aumentan sin duda la probabilidad de muerte. También cambia el periodo de recuperación en los ancianos afectos de neumonía especialmente si tienen otras características como fragilidad, y es probable que no se recuperen a su estado funcional previo (por cada hospitalización se puede perder de 25-60% de función previa con la consecuente pérdida de independencia) o que tarden meses en hacerlo, impactando en la dinámica de los cuidadores y la familia alrededor del paciente. Las manifestaciones en los adultos mayores de la enfermedad incluyen cuadro de confusión mental (que es un factor de mal pronóstico), disminución en la función para hacer sus actividades cotidianas, hasta el 36% de pacientes según algunos estudios no presentan fiebre, y una pequeña proporción ningún dato de infección. También se presentan los síntomas típicos como son tos, falta de aire, ruidos en el pecho al respirar que también se deben de buscar de manera intencionada.

Medidas de prevención de la Neumonía

La vacunación reduce los casos de muerte por esta enfermedad, en algunos estudios incluso refieren que la vacunación previene disminución de la funcionalidad (capacidad de hacer sus actividades cotidianas), comparado con aquellos ancianos que no recibieron vacunación, en nuestro país las vacunas disponibles son influenza estacional y neumococo, todos los mayores de 65 años deben recibirlas sobre todo aquellos con enfermedades que comprometan sus defensas (diabetes mellitus, enfermedades del corazón, cáncer)siempre con la autorización y consejo de su médico tratante.

la Higiene bucal previene la Neumonía

Otra medida preventiva es la revisión periódica y tratamiento específico de enfermedades de dientes y encías, así como la adaptación y limpieza adecuada de prótesis dentales y boca, dientes y encías, comentando en algunos artículos que se ha visto el beneficio de limpieza con cepillo, pasta y enjuague bucal como factor protector de enfermedades.

Ante esta perspectiva debemos tener una visión preventiva en nuestros adultos mayores acudiendo a revisión de ancianos sanos con factores de riesgo y de ancianos enfermos para control de sus enfermedades,

Recordemos que la Geriatría es la rama de especialidad médica que se encarga junto con otros profesionales de la salud de la prevención y tratamiento de enfermedades en la persona Adulta Mayor.

DRA. KARINA ANAHI RENTERÍA ORTEGA

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