Nutrición en Alzheimer, Nutrición en Parkinson

LA IMPORTANCIA DE LA VALORACIÓN NUTRICIONAL EN NUESTRO PACIENTE O FAMILIAR CON ENFERMEDADES NEURODEGENERATIVAS.

Al darse el diagnóstico de una enfermedad neurodegenerativa, es de vital importancia buscar el tratamiento adecuado para nuestro paciente o familiar; y una de las preocupaciones más frecuentes, es la alimentación, ya que de manera temprana, algunos pacientes manifiestan cambios en sus hábitos alimentarios, asociados a la enfermedad, como la disminución en la ingesta de alimentos por inapetencia, baja tolerancia o disminución en la autonomía para alimentarse.

Definitivamente, el estado nutricio de una persona, es de vital importancia en el pronóstico de cualquier enfermedad, especialmente en las neurodegenerativas, ya que condiciona la mejora en la calidad de vida o la malnutrición que va asociada distintas comorbilidades.

Es por ello que la evaluación nutricional de nuestro paciente o familiar es tan relevante, ya que buscamos que el aporte energético y nutrimental que reciba nuestro paciente, sea el que su cuerpo realmente necesita de acuerdo a su condición actual de salud, a los medicamentos que toma, a las posibilidades de masticar, deglutir, incluso a sus gustos.

El departamento de nutrición clínica evaluará el estado nutricio y la mejor opción de dietoterapia de su paciente o familiar a través de algunas técnicas cómo:

 Mediciones corporales: peso, estatura, circunferencia de brazo, pantorrilla, cintura, abdomen, e incluso algunos pliegues cutáneos que hablan de la reserva grasa, en relación con la muscular.

 Autonomía para comer: si nuestro paciente o familiar come solo, si necesita estímulos, o si depende de alguien para alimentarse o simplemente no tiene apetito.

 Estado del sistema digestivo: si puede masticar, deglutir, si puede evacuar con regularidad o padece estreñimiento crónico, malestares como gastritis, colitis, etc.

 Hábitos y gustos: es un punto muy importante, ya que en algunas enfermedades neurodegenerativas, el paciente puede disminuir o perder su capacidad de oler o saborear alimentos, es decir, disminuye su olfato y gusto, por lo que se ve afectada su ingesta al no “apetecerle” la comida que antes le gustaba, por lo que se buscan alternativas para que no disminuya su ingesta energética y ponga en riesgo su estado nutricio.

 Tratamiento médico: se debe ajustar su plan de alimentación al tratamiento farmacológico que se ha indicado y nunca poner en riesgo a nuestro paciente o familiar, haciendo ajustes de manera arbitraria en medicamentos o suplementos/ complementos vitamínicos o minerales (aunque sean naturales) porque puede existir interacción entre el fármaco y el nutriente que provoque el aumento, disminución o eliminación de la acción del medicamento, afectando al paciente.

De acuerdo a los resultados que nos arroja la evaluación nutricional general, se van fijando estrategias para lograr las metas que requiere nuestro paciente (aumento de masa muscular, frenar la pérdida de masa muscular, pérdida de grasa corporal, etc.), y se debe evaluar de manera periódica el avance para realizar los ajustes necesarios, hasta que aseguremos la calidad de vida que nuestro paciente o familiar merece.

MNC. ANA LAURA acosta TORRES VERY

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .