Cognición en Alzheimer, Conducta en Alzheimer

LA COGNICIÓN Y CONDUCTA EN EL TRATAMIENTO DEL ALZHEIMER

El incremento progresivo de la población de ancianos a nivel nacional e internacional ha impuesto nuevos desafíos en el abordaje de patologías como las demencias en éste grupo etáreo.

Entre las demencias con mayor incidencia se encuentra la demencia tipo Alzheimer; que se caracteriza por un proceso de neurodegeneración en regiones temporales mediales del cerebro, debido a la aparición de depósitos anormales de placas amiloide y de ovillos neurofibrilares (Weiner y Lipton, 2010).

Ésta demencia de inicio insidioso y de evolución gradual, también se caracteriza por la afectación de múltiples procesos cognoscitivos, principalmente de la memoria, pero también de la atención, el lenguaje, la solución de problemas, el juicio y el comportamiento emocional (Jurado, Mataró y Pueyo, 2013). Así, generalmente, el principal motivo de la consulta médica, serán los olvidos, – de hechos o sucesos recientes, ¿dónde ha colocado objetos personales?, conversaciones, citas, etcétera.

El Alzheimer tiene una evolución gradual

Éste progresivo deterioro cognoscitivo en el enfermo, afecta la funcionalidad social y ocupacional, incide en la capacidad para realizar de manera autónoma, primero actividades complejas de la vida diaria, por ejemplo: administrar sus finanzas, hacer compras, viajar, etcétera., y luego en la realización de actividades básicas de la vida diaria, como: alimentarse, asearse, vestirse, etcétera.

El deterioro cognoscitivo genera un alto grado de dependencia, por lo que afecta no solo de manera significativa al enfermo, sino a su familia y/o cuidadores, quienes frecuentemente experimentan el denominado síndrome de Burnout, una afección del cuidador que desencadena condiciones de agotamiento físico y mental (Deví y cols., 2016).

Dado que en la enfermedad de Alzheimer se comprometen todas las esferas de la persona -física, cognitiva, emocional, social-, de ahí que se haga necesaria la intervención de un equipo de profesionales de la salud, que colabore de forma interdisciplinaria en la emisión de un diagnóstico e intervención oportunos.

Centros como PRISMA cuentan con distintos servicios de apoyo.

Los centros especializados en la atención a pacientes con enfermedades neurodegenerativas como PRISMA, por lo general cuentan con las siguientes subdisciplinas: neurología, geriatría, psiquiatría, enfermería, psicología, neuropsicología, fisioterapia, nutrición y trabajo social, entre otras.

La estrategia de intervención del equipo de profesionales, se basa en brindar al enfermo tratamientos farmacológicos y no farmacológicos, cuyo objetivo es ralentizar o desacelerar el deterioro cognoscitivo y mejorar en la medida de lo posible la calidad de vida del paciente y de su familia.

La atención por parte del equipo es siempre integral e individualizada. El equipo de profesionales sostiene lazos estrechos de comunicación e involucra a los cuidadores en los apoyos que requiere el enfermo.

EL Neuropsicólogo cumple un rol fundamental

De manera específica el neuropsicólogo cumple un rol fundamental en el proceso de diagnóstico de las demencias, objetivando el deterioro cognoscitivo. Con frecuencia, es el médico quien refiere al enfermo y a su familia a la realización de una evaluación neuropsicológica. Los objetivos de una evaluación neuropsicológica son: reconocer los procesos cognoscitivos afectados y conservados, la gravedad del deterioro, las consecuencias funcionales y determinar la etiología probable.

Este procedimiento inicia con una entrevista al enfermo y su familia y/o cuidador, para la obtención de datos de la historia clínica. A continuación, se realiza la aplicación de pruebas neuropsicológicas al enfermo. Finalmente se analizan y se comunican los resultados.


Los resultados de la evaluación neuropsicológica permiten al neuropsicológico elaborar un plan de actividades funcionales que estimularán los procesos cognoscitivos. Junto con el tratamiento farmacológico o medicamentoso se busca controlar los síntomas y retrasar el declive de los procesos cognoscitivos; favoreciendo en la medida de lo posible la autonomía y la calidad de vida del enfermo.

De la mano con el psicogerontólogo, el neuropsicólogo apoya a la familia y/o al cuidador, brindando información sobre el diagnóstico y el pronóstico, ofreciendo estrategias para el manejo de problemas de conducta, así como pautas de afrontamiento para reducir el estrés que les provoca el cuidado de un familiar en franco proceso de deterioro cognoscitivo y que requiere de todo el amor y paciencia de sus seres queridos.

NPSIC. DEYANIRA LOREDO GONZÁLEZ

https://neuroprisma.com/psic-deyanira-loredo-gonzalez/

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • Deví Bastida, Josep, Naqui Esteve, Maria, Jofre Font, Susanna, & Fetscher Eickhoff, Albert. (2016). Relación entre el burnout y la calidad de vida del cuidador de personas con demencia. Gerokomos, 27(1), 19-24. Recuperado en 01 de julio de 2019, de http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1134-928X2016000100005&lng=es&tlng=es.
  • Jurado, A., Mataró, M., Pueyo, R. (2013) Neuropsicología de las Enfermedades Neurodegenerativas, editorial Síntesis.
  • Weiner & Lipton (2010) Manual de Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias, editorial Panamericana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .